El Huey Atlixcayotl.

Atlixco se viste de gala durante todo el mes de Septiembre, y no es para menos, pues durante todo el mes se celebran festividades muy importantes para Atlixco, la región y el estado mismo; iniciando con “La Fiesta Chica de Atlixco” y las celebraciones en honor a La Divina Infantita; después las celebraciones en torno al mes patrio; y finalmente “La Fiesta Grande de Atlixco” y la celebración a San Miguel Arcángel.

Si bien hay mucho de lo que se pondría hablar en éste mes, lo que queremos es destacar las festividades que nos identifican en la región, aquellas tan importantes y de las cuales, una, la más grande, se declaró Patrimonio Cultural de todos los Poblanos hace ya 11 años. Por supuesto hablamos de La Fiesta Grande de Atlixco, el “Huey Atlixcayotl”.

Pero para hablar del Huey Atlixcayotl, debemos hablar de una festividad “compuesta”, pues del mismo modo que eran celebradas las festividades más importantes en la época prehispánica, el Atlixcayotl se celebra en “pares”, dando inicio con “La Fiesta Chica” o dicho propiamente, el “Atlixcayotontli” y posteriormente el “La Fiesta Grande de Atlixco”, el “Huey Atlixcayotl”.

Yotl es un sufijo de origen Nahuatl, el cual denota el significado de “alma” o “propio de”, es debido a ello que “Atlixcayotl” se traduce como “Atlixquedad” o “de Atlixco” y al estar en el contexto de una celebración, se comprende como “La Fiesta Atlixquense” o “La Fiesta de Atlixco”; ahora bien, para entender como se “compone” ésta celebración, debemos explicar que el Huey Atlixcayotl (HUEI~HUEY: del Nahuatl “Grande”) se celebra el último domingo de Septiembre (éste año se celebra el 24 de Septiembre), y a partir de ahí se cuentan 21 días hacia atrás para la celebración del la Fiesta Chica de Atlixco, el “Atlixcayotontli” (TONTLI: del Nahuatl “Chico”), el 3 de Septiembre.

Pero… ¿Qué es el Atlixcayotl?

Mucho se ha dicho sobre su origen, incluso, que surgió en respuesta a un intento de rescate cultural de tradiciones meramente prehispánicas, sin embargo, y sin el afán de desmentir las verdades con que se ha tratado de “justificar” ésta festividad, que es enormemente rica cultural y socialmente, deseamos exaltar su verdadero valor en el contexto actual, pues en palabras de su creador, el Etnólogo Cayuqui Stage Noel: “…Pocos refieren al Atlixcayotl como una creación actual armado con elementos antiguos, quizás por temor de que esto desmeritaría el festival. A pesar de ser un festival de reciente creación, las danzas, los bailes y los ritos presentados en el Atlixcayotl son de todo auténtico, el resultado de una investigación minuciosa de muchos años, y la reevaluación de una cultura milenaria. Algunas de las manifestaciones coreográficas remontan a tiempos prehispánicos, alteradas por el paso del tiempo y las influencias extrañas a partir de la Conquista Española. Sin embargo no se puede decir que el Atlixcayotl es una fiesta prehispánica, ni siquiera totalmente indígena. Es una fiesta mestiza, organizada por gente mestiza, en la cual participan comunidades indígenas, como también mestizos, y aún con la posibilidad de acomodar grupos criollos…“

De este modo podemos decir con certeza que el Atlixcayotl es un festival único en todo el estado, que dignifica las tradiciones regionales en un festival de música y danza, la cual esta compuesta  por elementos prehispánicos que se adaptaron y fueron influenciados a través del paso del tiempo; su importancia radica no sólo en el rescate de éstas danzas y música, sino también en la reunión de distintas zonas etnográficas que presentan aquí sus manifestaciones coreográficas, haciendo de éste, un festival rico en expresiones interculturales.

¿Y cómo surgió?

Pues bien, el fundador del Atlixcayotl y Etnólogo Cayuqui Stage Noel en conjunto con el Maestro Enrique Audiffred, quien estaba a cargo del Taller de Danza Regional de la Casa del Estudiante Oaxaqueño, investigaron y montaron unas coreografías Oaxaqueñas poco conocidas para presentarlas de una manera auténtica, diferenciándolas de las coreografías “trilladas” que componen la Guelaguetza, fue así como diseñaron un programa denominado “Oaxaca Música, Canto y Danza”, el cual tenía como finalidad ser presentado en el Auditorio de la Reforma en Puebla y la escalera ancha en Atlixco en Septiembre de 1965, sin embargo se vieron imposibilitados de hacerlo, pues las señoritas Oaxaqueñas no podían dejar Oaxaca para presentar las coreografías y tuvieron que reemplazar a las señoritas Oaxaqueñas por Muchachas Atlixquenses, adoctrinándolas en las danzas y usanzas Oaxaqueñas, fue entonces que, para diferenciarlas del grupo Oaxaqueño que si había podido llegar a cargo del Maestro Enrique Audiffred, se les bautizó con el nombre de “Grupo de Danza Regional Atlixcayotl” en el sentido de “Canto Danza de Atlixco”; posterior a las presentaciones el grupo se disolvió, pero el nombre quedó latente.

En Diciembre de ése mismo año (1965) el entonces delegado de turismo instigó a “Cayuqui” para presentar el programa Oaxaqueño en las escaleras anchas para el deleite de un grupo de al rededor de 400 turistas extranjeros que arribarían a la ciudad en esas fechas, sin embargo, como los muchachos Oaxaqueños ya se habían regresado y el “Grupo de Danza Regional Atlixcayotl” ya se había disuelto, “Cayuqui” consideró invitar a algunos pueblos de al rededor de Atlixco para que presentaran sus propias danzas, fue así, con la reunión de estos pueblos, que daba inicio el primer Festival Atlixcayotl un 20 de Diciembre de 1965 a las 21:00 horas, celebrándolo en “Las Escaleras Anchas”.

Debido al éxito desde las primeras dos presentaciones del festival, y gracias al apoyo incondicional del entonces presidente municipal, el Ingeniero Pablo Maurer, se pudo programar inmediatamente el próximo festival Atlixcayotl, el cual se llevaría acabo por fin en el “Netotiloyan” (Plazuela de la Danza), en un plano ubicado a un costado del Cerro de San Miguel, para ello, se había escogido el mes de Septiembre, pues en él se celebraba (y aún se sigue celebrando) un evento muy importante, el festejo a San Miguel Arcángel el 29 de Septiembre. El festival Atlixcayotl llegó a dignificar y adornar con pintorescas participaciones de los pueblos de la comarca las celebraciones a San Miguel Arcángel y nutriéndose de su asistencia.

El motivo por el cual se llevaría acabo la celebración en el Cerro de San Miguel, obedecía a que éste ha sido desde tiempos prehispánicos un lugar de suma importancia, símbolo de la región y sobre todo, de la ciudad, pues según las tradiciones orales, se cuenta que el lugar que hoy ocupa la Capilla del Arcángel San Miguel, anteriormente ostentaba un Teocali dedicado a Ehecatl Quetzalcoatl (Dios del Viento), por una parte, alimentado por los acontecimientos históricos en los cuales a la llegada de los españoles, estos Teocalis fueron derrumbados y reemplazados por templos dedicados a santos o advocaciones de la virgen María, y por otro, a que al arar y explorar la tierra en estos sitios, se encontraban “tiestos” (recipientes de barro cocido) provenientes de la época prehispánica, mismos que presentaban rasgos de diferentes culturas, desde Olmecas hasta Teochichimecas (de los cuales hablamos en la edición anterior).

El Atlixcayotl en la Actualidad.

Todo comienza con el convite del Atlixcayotontli; el cual es la invitación formal a “la fiesta chica de Atlixco”, se lleva acabo un domingo antes de la fiesta y da inicio en el parque del ahuehuete en torno a fiesta y celebración, se visita primeramente la iglesia de San Félix Papa y Mártir, iglesia dedicada al Santo Patrono de Atlixco y finaliza en la Plaza de Armas de la Ciudad; todo el recorrido es a pie invitando a las Iglesias que se encuentran en el primer cuadro de la ciudad, la gente disfruta de la música de la chirimía, tarola y huehuetl, mientras las enormes mojigangas, los charros de a pie,  las Chinas Atlixquenses, las solareñas y los huizos arrancan sonrisas a turistas y oriundos de lugar, la gente celebra en las calles al saber que la fiesta Atlixquense se anuncia con el retumbar de las bandas de viento, los carrizos adornados y brindando con los famosos canutos llenos de mezcal y licor de tejocote.

Por fin cuando el día de la primer fiesta llega, en este sitio ancestral, el “Netotiloyan”, se reúnen por fin las tres regiones de Atlixco (el Valle, los Volcanes y Tierra Caliente) junto con un invitado especial, para dar inicio a la fiesta que nos identifica, el Atlixcayotontli.

Una semana después de su correspondiente Convite, se festeja el El Huey Atlixcayotl, el último Domingo de Septiembre (ocasionalmente es el mismo día de San Miguel Arcángel, haciendo aún mas grande la celebración), en ésta ocasión tan especial, se reúnen once regiones de todo el Estado de Puebla: el Valle, los Volcanes, Tierra Caliente, Popoloca, Mixteca Poblana, Cañada Poblana, la Montaña, Sierra de Tehuacán, los Llanos, Costera, Sierra Norte y Huasteca. En éste festival los participantes ejecutan sus danzas tradicionales como la de los Vaqueros, los Doce Pares de Francia o la de los Huizos.

Así pues, el Atlixcayotl es una fiesta de los pueblos mestizos e indigenas, con las cuales se recuperó (y sigue recuperando) las tradiciones, costumbres y valores que nos dan identidad, en las palabras del etnomusicólogo mexicano Samuel Martí:

“… El Atlixcayotl resultó un canto a la naturaleza generosa, un poema de luz, y una ofrenda a la abundancia y al amor fecundo, y sobre todo, un rayo de esperanza en nuestra lucha con las máquinas y de deshumanización y el conformismo disfrazada de progreso material…”