Atlixco en las Crónicas II

por | Feb 22, 2018

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Atlixco en las Crónicas (Segunda Parte).

Dando continuidad a las crónicas de nuestro Atlixco las cuales datan del siglo XVI, mismas que venimos narrando desde nuestra edición anterior, te contamos que la región de Atlixco era bastante célebre, apreciada e importante pues contaba con una gran riqueza agrícola la cual se basaba en el cultivo de trigo, de hecho se expresa de estas tierras, que parecieran haber sido puestas por Dios para remediar todas las necesidades del valle, lo cual, si bien es gustoso leerlo en crónicas, tampoco sorprende del todo para quienes vivimos en Atlixco, pues es bien sabido que era considerado el Val de Cristo (Valle de Cristo), también se reafirma un hecho social muy importante para la región; existían dos núcleos sociales bien diferenciados en Atlixco, por un lado los indígenas nativos en su mayoría de la región, mismos que eran evangelizados por frailes menores de la orden Franciscana y quienes se situaban en el Ex-Convento de San Francisco en una de las laderas del cerro de San Miguel, y por otro lado los españoles, quienes eran “administrados“ espiritualmente por un sacerdote, de esta relación se destaca además que ambos grupos mantenían una buena relación y que por decirlo de algún modo, eran bastante devotos. Esto lo sabemos porque 1585 el cronista fray Alonso de San Juan en una de sus visitas efectuadas a la región de Atlixco por el Comisario General de los Franciscanos narra en una de sus crónicas los siguiente:

Está situado este pueblo en el más famoso valle de toda la Nueva España, el cual se puede todo regar y se riega, y así se coge de el infinidad de trigo, cuando nace uno siembra otro, otro esta en berza, otro espiga, otro grana, otro esta seco y lo siegan y otro tienen en las eras, y así casi siempre se saca trigo; los españoles que allí habitan casi todos son labradores Y gente muy devota de nuestro estado, tienen un clérigo por cura, Más con todo esto hacen a aquel convento muchas y muy grandes y limosnas. Hay allí junto a la casa, en lo Llano, unos pocos de indios a cargo de los frailes, Y ellos y otros pocos más que ayer aquella guardianía son mexicanos y de la jurisdicción de Huejotzingo, todos con el pueblo de los españoles, Caen el obispado de Tlaxcala; moraban en aquel convento cuatro religiosos, fueron visitados por el padre Comisario quien se detuvo allí aquel día y el siguiente”.

Por su parte fray Juan de Torquemada narra la siguiente visión del Valle, el cual consideraba el mejor de toda la Nueva España:

Este es aquel valle tan nombrado y célebre el cual tal parece que Dios lo puso en medio de esta tierra para remediar las necesidades de ella, es un Valle que provee a México y su comarca de mucho trigo por Mayo y Junio que es la cosecha y siega; de manera que por el socorro, que este hermoso y fertilísimo valle da, al medio año es imposible que haya hambre que pueda notarse por la cantidad y el número de hanegas de trigo que cosecha, de ochenta a cien cada año… Una de las razones, que a esta fresquísima vega la hacen de más precio y estimación es tener el rio Atoyac que pasa por medio de ella, la baña y la riega toda… Y con la templanza del tiempo nacen y crecen, las mieses tan lindas y frescas, tan ahijadas y espesas… Y esta todo este Valle y vega por los meses de Noviembre, Diciembre, Enero y Febrero (que son los estériles y secos del año) tan fresco y verde que parece albahaquero”.

Si quieres conocer más sobre la historia de Atlixco, visita nuestra página de internet, ahí encontrarás la historia sobre la fundación de Atlixco, las crónicas anteriores que hemos contado y las que seguiremos publicando.